El cáncer de mama metastásico tiene un impacto directo en la salud de las mujeres y sigue siendo una realidad poco visible.
Mientras el discurso público se centra en la curación, miles de mujeres conviven con enfermedad avanzada, tratamientos continuados e incertidumbre prolongada.
La invisibilidad también es una forma de desigualdad.
Incorporar la perspectiva de género en la investigación, en la atención sanitaria y en las políticas públicas no es una opción: es una necesidad.
Desde la AECMM defendemos que la salud de las mujeres con enfermedad metastásica debe ocupar el lugar que le corresponde en la agenda sanitaria.

