De la investigación al paciente: un camino de ciencia, tiempo y esperanza

19 agosto 2025

Cada cierto tiempo aparecen titulares que anuncian grandes avances en los tratamientos para el cáncer, como terapias que “eliminan el cáncer en laboratorio”. Estas noticias despiertan ilusión y esperanza, pero también pueden generar falsas expectativas si no se explican con contexto.

En la AECMM creemos que la información debe transmitirse con claridad: el camino entre un hallazgo en laboratorio y la llegada de una nueva terapia a los pacientes es largo, complejo y lleno de pasos necesarios.

1. Investigación preclínica: el primer paso

Todo comienza en el laboratorio. Las nuevas terapias se prueban primero en células (in vitro) o en modelos animales (in vivo). En esta fase se estudia:

  • cómo actúa la terapia
  • si es segura
  • si muestra eficacia inicial

Esta fase se conoce como preclínica y puede durar entre 3 y 6 años. Solo si los resultados son prometedores se puede solicitar iniciar pruebas en personas.

2. Ensayos clínicos en humanos

Tras la investigación preclínica, comienza el proceso más conocido: los ensayos clínicos, que se desarrollan en varias fases:

  • Fase I: seguridad en un pequeño grupo de pacientes.
  • Fase II: eficacia y ajuste de dosis.
  • Fase III: comparación con los tratamientos estándar en un grupo amplio.
  • Fase IV: seguimiento tras la aprobación y uso en la práctica real.

Estas fases pueden prolongarse entre 6 y 8 años. Cada una aporta evidencia para garantizar que el tratamiento es seguro y eficaz.

Puedes leer más sobre ensayos clínicos en este enlace: https://www.cancermamametastasico.es/ensayos-clinicos/

También en el Módulo 3 de educandoCMM: https://educa.cancermamametastasico.es

3. Aprobaciones y financiación

Una vez superadas las fases clínicas, el tratamiento debe ser evaluado por los organismos reguladores: la Agencia Europea del Medicamento (EMA) primero y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) después.

Posteriormente, se negocia su precio y la financiación pública, un paso imprescindible para que llegue a los hospitales y esté disponible para todas las pacientes. Este proceso puede tardar 1 a 2 años adicionales.

¿Por qué tanto tiempo?

En total, el desarrollo de una nueva terapia puede durar entre 10 y 15 años. Y es importante recordar que no todas las investigaciones que funcionan en laboratorio acaban convirtiéndose en tratamientos útiles para personas. Aunque el proceso pueda parecer lento, cada etapa cumple un objetivo crucial: transformar una idea en un tratamiento seguro, eficaz y accesible.

El cáncer de mama: muchos en uno

También es fundamental tener en cuenta que no existe un solo cáncer de mama. Existen múltiples subtipos, con mutaciones y características distintas, lo que hace que no haya una “cura única”, sino que los avances se orienten a cada tipo concreto.

Más inversión, más transparencia, más acceso.

La ciencia avanza. Cada día se descubren nuevas dianas terapéuticas y estrategias innovadoras. Pero desde la AECMM recordamos que los tiempos podrían acortarse si hubiera mayor inversión en investigación pública, procesos regulatorios más ágiles y transparentes y políticas sanitarias que prioricen la innovación.

De esta forma, los avances no se quedarían en titulares, sino que llegarían antes y de manera equitativa a las personas que los necesitan.

Fuentes consultadas:
  • Instituto Nacional del Cáncer (NCI, EE.UU.) – Clinical Trial Phases
  • Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) – Investigación clínica
  • European Medicines Agency (EMA) – Clinical Trials
  • EUPATI – European Patients’ Academy on Therapeutic Innovation
  • DiMasi, J. A., Grabowski, H. G., & Hansen, R. W. (2016). Innovation in the pharmaceutical industry: New estimates of R&D costs. Journal of Health Economics, 47, 20–33.