En los últimos años, las células dendríticas (DCs) han sido objeto de estudio en el ámbito de la inmunoterapia oncológica por su papel clave en la activación del sistema inmunitario. Si bien la investigación continúa avanzando, es importante diferenciar entre los resultados obtenidos en laboratorio y la aplicación clínica real, aún limitada y en evaluación. Además, se han identificado riesgos relevantes asociados al uso de terapias no reguladas con estas células.
¿Qué son las células dendríticas?
Las células dendríticas actúan como mediadoras del sistema inmunitario. Son capaces de reconocer y procesar elementos ajenos al organismo —como células tumorales— y presentarlos a otras células inmunitarias, iniciando una respuesta defensiva. Esta capacidad ha motivado múltiples estudios para valorar su posible uso en tratamientos contra el cáncer.
Avances en investigación
Algunos estudios han explorado cómo ciertas sustancias podrían activar o reforzar el papel de las células dendríticas. Sin embargo, la mayoría de estas investigaciones se encuentra aún en fases preclínicas, realizadas en modelos animales, y no han demostrado eficacia en personas.
Entre los hallazgos más recientes:
- Fucoidano de Ecklonia cava: ha mostrado efectos inmunoestimulantes en modelos murinos con melanoma y cáncer de colon.
- Polisacáridos de Codium fragile: se ha observado una mejora de la respuesta inmunitaria en combinación con terapias anti-PD-L1 en cáncer de pulmón, también en animales.
- Vesículas extracelulares de Petasites japonicus: se ha visto que inducen la maduración de células dendríticas y aumentan la producción de IL-12, una molécula clave en la activación de linfocitos T citotóxicos.
A pesar de estos resultados iniciales, las vacunas basadas en células dendríticas continúan sin ofrecer beneficios clínicos consistentes en humanos, y se necesitan nuevas estrategias para mejorar su aplicación y seguridad.
Riesgos de tratamientos no regulados
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha emitido advertencias sobre el uso de terapias con células dendríticas fuera de los entornos autorizados. Algunas clínicas han ofertado estos tratamientos sin respaldo científico ni controles adecuados, exponiendo a las personas a posibles riesgos.
La AEMPS recuerda que los medicamentos de terapia avanzada solo pueden utilizarse en tres contextos:
- Medicamentos autorizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA).
- Ensayos clínicos regulados y autorizados por la AEMPS.
- Autorizaciones hospitalarias especiales, bajo criterios estrictos de calidad y supervisión médica.
Fuera de estos marcos, el uso de este tipo de terapias puede provocar reacciones adversas graves, debidas a contaminación, manipulación incorrecta o falta de eficacia, con la consecuencia añadida de perder un tiempo valioso en tratamientos no validados.
Recomendaciones para pacientes
Para evitar estos riesgos, la AEMPS aconseja:
- Verificar si el tratamiento está autorizado por la EMA o forma parte de un ensayo clínico aprobado.
- Desconfiar de terapias etiquetadas como “innovadoras” que no aporten documentación científica transparente.
- Consultar siempre con el equipo médico antes de iniciar un tratamiento que implique manipulación celular o terapia avanzada.
Conclusión
Las investigaciones con células dendríticas forman parte de la búsqueda de nuevos abordajes terapéuticos en cáncer. No obstante, actualmente no representan una opción clínica consolidada y su eficacia está aún por demostrar. La información rigurosa, la regulación sanitaria y la prudencia son esenciales para garantizar la seguridad y los derechos de las personas con cáncer.


